Mis amigos poetas







 

ANHELO

 Ante el desfiladero y gran cañón,

a punto del desastre me encuentro,

a un sólo paso de la gloria y el infierno;

y por fin, después de la larga meditación,

decido lo menos viable y lo más preciso.

 

A lo largo de mi descenso

detalladamente logro rescatar,

lo que a mi vida inyectó tanto tormento,

ese rostro lúgubre y fugaz

que hoy sólo puedo avocar.

 

Tantos años en un momento

que nunca se podrán borrar,

porque este cariño hermoso y añejo;

¿Otro? Nunca se podrá encontrar.

 

A mi encuentro vienes corriendo

presurosa y sin parpadear,

cuando por fin logro arribar

a nuestro anhelado encuentro.

 

Hoy, por fin logramos descansar,

cuando de tu extinción inexplicable,

logramos discernir

lo que parecía inapelable.

 

A punto de irme me encuentro,

las siete ya van a dar

y sólo una cosa suplico,

¡Quiero, quiero volver a soñar!

 

Ángel Guillén

UNA LÁGRIMA ESCURRIO

 

Una lágrima escurrió no lo pude evitar

Cuando mi flor salía para contigo contar

Era fiesta en su entorno por su arribo a la vida

Recordando la primavera de su llegada

Salir con su padre su corazón alegraba

 

Y el mió al sentirse solo contrito quedo

Solo sin la flor de mi corazón

Y me pregunte muy dentro

¿Cuándo mi viva en tu vida murió?

No me dí cuenta hasta que de mí ya nada te importo

 

Solíamos salir los tres con regocijo

Con ternura y con mucho amor

Recorríamos pueblos y campos

Sintiendo en nuestras venas el sol

Nuestra unión era un tesoro

 

Y de pronto… de pronto todo cambio

Salir con mi flor ya no podemos los dos

Cada uno riega el jardín por separado

Que la vida en nuestras manos ha dejado

 

Una lágrima escurrió no lo pude evitar

Pensando en tiempos dejados

Que no nos permite al mismo tiempo

Del amor de nuestro jardín abrevar

 

Hoy somos como dos malatosos

Que con cercanía nos podemos contagiar

Eran tiempos hermosos cuando veíamos juntos

La flor de nuestro jardín con el sol brillar

Y que en ambos se podía apoyar

 

Una lágrima discreta asalto mis ojos

Nublándolos de nubarrones oscuros

Y de nostalgias de un pasado

En que mi flor y yo paseábamos a tu lado

Recorriendo  pueblos y campos

 

Sintiendo el amor y el viento

A nuestro paso rozando nuestros rostros

Y nuestros corazones enlazando

Por hoy, una lágrima escurrió, no lo pude evitar

Y mi corazón contrito al ver irse a mi sol

 

En fecha tan especial que merecemos estar los dos

Sintiendo su vida en nuestra vida

Sintiendo junto nuestro, su amor

Quizá tenga yo que morir para su vida no dividir

O quizá tenga yo que desaparecer

 

¡Vida dime! ¿Que debo hacer?

¿Marcharme de esta bendita tierra

Como una estrella que se esconde

Para la vida de su flor no perturbar

Y sane sus  heridas quien me ha dejado de amar?

Una lágrima escurrió no lo pude evitar

 

Celia Rivera Gutiérrez 

 Puedo


Puedo robarle al desierto
el llanto profundo de las almas.
Puedo aaclarar lo incierto
y al amor sacarle las escamas.

Puedo gritar con elpecho abierto
y desnudar una duda en tu cama.
Puedo regalarle al cielo un concierto,
y devolverlea mla luna lo que reclama.

Puedo quebrar con un parpadeo la luz,
y tallar mi nombre en el musgo de tu cruz.
Puedo soplar el polvo de la mano del desvelo,

y resumir agosto en la tos de un anochecer.
Puedo correrle a la muete el fiero velo
y mirir de pena, y al tercer dia renacer.

Dante.

 

POEMAS DE ÁNGEL INCOGNITO


Sigue siendo Abril

 

Hay momentos únicos e irrepetibles,

de repente se dan y así es,

sólo hay que vivirlos al máximo

y dejarse llevar es lo mejor,

para verdaderamente decir

que disfrutamos la vida.

 

Lo que siento, lo que expreso,

colmado de mucho amor,

bañado de mucho respeto,

ensalzado de mucho cariño y…

sólo pido a Dios me dé tacto

para no lastimarte y sí respetarte.

 

No sé dónde comienzas tú,

no sé dónde concluyo yo,

mi entorno e interior se llenó de ti,

mi manera de pensar y mi manera de sentir

cambiaron al crecer tu amor dentro de mí

y nada cambiaría…

quiero estar así, viviendo cada día,

para verte así, para amarte así,

 

Tengo razones para vivir,

tengo momentos para escribir,

tengo caminos que seguir,

poseo un amor y corazón para compartir y…

no me falta nada.

 

 

Mi niña hermosa

gracias por tu confianza,

gracias por tu amistad,

gracias por tu cariño,

no sé dónde comienzas tú, 

no sé dónde concluyo yo…

y sigue siendo abril.



POEMAS DE ALEQS GARRIGOZ



 

TE AMO

 

Se extingue el canario, se abate el bosque
y  la niebla acaba de ofuscarnos el camino
si tu no mano no me confirma su presencia en el terror
de sobrevivir al mundo que nos acosa con manos de exterminio.
Se trastorna el tiempo y puede más que lo imposible.

A veces, a solas con el agua,
nuestra esperanza sueña o alucina.
Grandes praderas parecen murmurarnos
de ese misterio ajeno que es la vida;
y es como si una alta campana de cristal
anunciara el fin de la tribulación,
que El Mal ha sido lavado de la faz del universo.

Tristeza, tristeza derramada de ánforas
como un aceite oscuro y espeso.
La luna es un coagulo de leche en la noche,]
las estrellas caen de debilidad
porque los árboles padecen mutismo selectivo.

No debemos seguir respirando más
un perfume que sabemos no perdurará.

Quiero ser la enredadera, para ultrajar tu tronco,
y que si de ti me arrancaran
de raíz fuera dañado.
O que tú te conviertas, súbitamente, en una hoguera
para así arrojarme a tu melena
y quemarme el pecado de existir.

Me recuesto en la era segada del hoy.
La garúa no bendecirá nuestro alimento
porque el crisol de todo hechizo está quebrado.
Todo sufre un silencio que aturde;
los cormoranes y otras aves de luto

se posan como centinelas
en la casa que edificó nuestra autocompasión.

Y es que amar es así:
un muerto junto a otro, cenizas sobre el viento.
Y nada más.

DESDOBLAMIENTO DE DOS EN OTRO


Estábamos juntos; unidos como hojas tiernas
en una constelación de verdores:
el nacimiento que en el vecino reconoce su querencia.
Era la plenitud nuestra única señal.
Y no necesitábamos hablar para comunicarlo.
Todo estaba así dicho:
la blandura de nuestros miembros aún en crecimiento,
el aire que jugaba en nuestras vestiduras haciéndonos reír,
una ligereza que llamábamos Primavera,
esa infancia de trinos y reflejos
y la risa, siempre la risa, como única verdad
evidente, inescrutable.
Así fue el principio.
Pero vino la rebeldía.
Quisiste traicionarme, traicionándote.
No, no era maldad: era nuestra naturaleza.
Esto que es tuyo, yo lo rechazo.
Tu cuerpo que no es mío, no sabrá darme cabida, alojamiento.
Así conocimos la intemperie, desgajados
de nuestro sustento primario, viciosos, probando cada uno
astucias de animales que acechan, que persiguen.
No. No supimos lo que hacíamos.
No quisimos saber.
Pero el vínculo,
ese vínculo de los orígenes
nos hacía pensar en el otro, no como complemento ya,
sino como escoria que había de hacer a un lado
para que el otro pudiera alzarse, alcanzar la claridad del cielo.

Cada uno ha conocido a la vez
la hosquedad de los pequeños despojos,
la mentira como madrastra adoptiva,
el sudor del que se adelanta primero a tender la trampa.

Nuestra historia se va escribiendo día a día
con una tinta más abyecta que el lodo.
Y no sabemos cómo habrá de terminar.

Y si uno escucha de golpe
en el fondo de la savia que transita por sus venas

-como entre sueños-,  un sonido de agua que cae,
una respiración de niño entrecortada,
un murmullo apenas perceptible;
no atiende, da la espalda
y se va.
No hay más.

 

CERTEZA

 

Desde siempre, hasta siempre
hay alguien semejante a nosotros
en vigilias, pulmones, agonía,
en capacidad de exterminar... o pereza.
Alguien que nos comparte su mirada
para habitar en nosotros
y que nosotros, así, le demos vida.
Es un secreto a voces que todos sabemos.
Pero si uno habla de él
se nos vuelve una loza en la espalda que,
si bien te salva del acribillamiento,
te curva de humillaciones.

 
 
 

SENTIMENTAL

Que el amor sea abismo entre nosotros.
Que nuestra unión sea el cielo derribado,
nuestro infierno en vida de todos los días.

Déjame desmayarme en tus alfombras
mientras bailo al compás de la última música de la locura.
Déjame fatigarme a tus pies,

flagelar mi carne con el sudor de lo vulgar,
bailar sobre las brazas ardientes de la herejía
para que el dolor que despierte en mí
sea mi mas grande felicidad.
Abre las cortinas de tu corazón
hacia ese salón de aroma crepuscular
donde estamos tú y yo eternamente jóvenes,
uncidos al último aliento, al primer beso de sangre.

Quiero rondar tus blancos balcones,
llevar las cuerdas de mi voz en garantía de pacto irrevocable,
hacer las correctas galanterías
y esperarte de pie.

Que la sed sea un celo de piadosas falsedades.
Que nuestro hogar sea un paraíso de expulsiones.
Que la dicha sea esta muerte segura de tus brazos.
Que una mirada de Dios nos halle avergonzados.

Desde hoy, y hasta que se levante el telón
del mas nuevo amanecer.